En un año con fuerte contenido político-electoral, el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, salió a recorrer el país para actualizar la problemática de las economías regionales. En su periplo, ayer llegó a Tucumán, donde mantuvo encuentros con referentes de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT) y con productores de La Ramada de Abajo, mientras que hoy se reunirá con agricultores de Famaillá, de Simoca y de Ranchillos.
"Lo primero que hemos detectado es que preocupa que se mantenga en $ 180 la bolsa de 50 kilos de azúcar y que los industriales azucareros no sean más papistas que el papa, que no vayan a ofrecerle al Gobierno un nivel de exportación que lesione el precio doméstico. Otro problema que nos transmitieron es el déficit que tiene el Gobierno provincial en materia de infraestructura, como caminos y rutas", dijo Buzzi en una visita realizada en la tarde de ayer a LA GACETA. El dirigente, que estuvo acompañado por el director y delegado en Tucumán de la FAA, Miguel Ángel Pérez, y por la secretaria de la entidad, Silvia Pérez,
Buzzi, que fue protagonista excluyente del enfrentamiento que el campo argentino mantuvo con la gestión de Cristina Fernández en 2008, reconoció que la FAA aún mantiene fuertes diferencias con el Gobierno nacional, al que calificó de "expresión de centro-izquierda trucha".
"Son un capitalismo de amigos, que mantiene la concentración de la riqueza", sintetizó el ruralista, en referencia al kirchnerismo. Sin embargo, manifestó que la FAA tiene grandes coincidencias con los candidatos a Presidente en general, salvo con Elisa Carrió, de la Coalición Cívica. "Hay permeabilidad con varios de los candidatos.
Divergencias
"Con la que tenemos más diferencias es con Lilita Carrió, porque esa mujer no deja de tener actitudes funcionales al kirchnerismo, a los grandes grupos sojeros o al liberalismo. En el resto hemos tenido crecientes coincidencias", señaló. "Por ejemplo -explicó-, con Eduardo Duhalde, sobre la necesidad de que exista un Ministerio de Desarrollo Rural, o con Hermes Binner, cuando dice que no están escuchando al campo y que hay que bajar retenciones; con Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez, que claramente nos dieron en ambos casos fuertes señales de que hay que enmendar el tema de las retenciones, o con Luis Juez, Pino Solanas, Margarita Stolbizer, Víctor de Gennaro, y Claudio Lozano, es que es un conglomerado de centro izquierda auténtico". Pese a estas afinidades, Buzzi aclaró que la FAA todavía demanda definiciones contundentes de los candidatos presidenciales sobre la política agropecuaria que implementarían en caso de acceder al poder.
"Después de todo un tiempo de destrato a las economías regionales, de descalificación a la producción, se la ve en una foto de hace 15 días a la Presidenta sonriente junto a los banqueros Carlos Heller y Jorge Brito. O sea, a los financistas los reciben, pero al sector productivo no. Entonces, como ahora se va a elegir Presidente de la Nación, vamos a pedir definiciones a los candidatos., porque no están hablando con claridad sobre el tema agropecuario", resaltó el dirigente.
Tras haber superado un período marcado por las diferencias, Buzzi aseguró que la relación con el resto de las entidades ruralistas que componen la Mesa de Enlace Agropecuaria "están mejor las cosas", aunque aclaró que la FAA seguirá pidiendo al Gobierno recursos que les corresponden a los productores, como los que provienen de la Ley nacional de emergencia agropecuaria.
Por último, Buzzi se quejó por las dificultades que le genera al campo un tipo de cambio no competitivo. "Hoy tenemos un dólar de $ 2,50, que es un tipo de cambio del paleolítico. Si se lleva a valores constantes, está por debajo del 1 a 1", observó. "Lo que nos salva son los precios internacionales -dijo-; si fuera por lo que estamos haciendo como país, estaríamos muy complicados".